¿Por qué internacionalizar tu empresa?

Salir de nuestra zona de confort es algo que nunca nos gusta hacer. Miedo, inseguridad hacia lo desconocido, incertidumbre por lo que pasará… Sin embargo, merece la pena, y mucho. Y con el hecho de internacionalizar un negocio ocurre algo muy similar. El miedo puede nublarnos la vista e impedirnos darnos cuenta de las múltiples ventajas que podría tener llevar nuestra empresa hacia el siguiente nivel.

Sin embargo, hay que ser realistas y tener en cuenta que para sacar al mercado global una empresa primero debemos tener en cuenta a qué nos enfrentamos. Es por ello que en este post os vamos a dar algunos consejos que os servirán de ayuda para dar el paso al mercado internacional:

  1. Determina en qué país o países quieres expandirte primero.

Antes de tomar la decisión es totalmente fundamental conocer e investigar los destinos en los que queremos empezar a operar, sobre todo el entorno, la competencia y los posibles consumidores.

  1. Estudiar lo que se va a ofrecer.

Si una empresa quiere expandir su negocio a mercados internacionales, no bastará con que su producto o servicio sea popular en el país donde ya se ha asentado, tendrá que serlo también en los demás países objetivo. Esto está directamente relacionado con la importancia de estudiar el mercado global antes de tomar la decisión final.

  1. Saber cómo ser mejor que la competencia.

Una vez más, no es suficiente con ser los mejores en nuestro campo dentro de nuestro país. También tenemos que conocer a la competencia y  por lo tanto, expandirse en otros mercados significa estar muy al tanto de lo que hacen otras empresas en el mismo sector.

  1. Tener en cuenta que una expansión de estas características es una gran inversión.

Hay que mantener la mente focalizada en que los beneficios son a largo plazo y que siempre hay que tener en cuenta un margen de fallos para poder actuar ante ellos de la manera más eficiente posible.

     5. Cuenta con la ayuda de profesionales asentados en el mercado.

A la hora de internacionalizar nuestro negocio puede ser una buena opción contar con socios comerciales o bien empresas ya consolidadas en los nuevos mercados que puedan ayudarnos a empezar. Por ejemplo, los centros de negocios a través de las oficinas virtuales, pueden ser una gran opción como toma de contacto en un nuevo mercado que nos es desconocido. Con este servicio conseguimos presencia minimizando riesgos e inversión.

A pesar de que internacionalizar una empresa puede suponer un gran trabajo y esfuerzo por parte de la empresa, es un riesgo que merece la pena correr.

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